Introducción
El Informe de Evaluación de la Sanidad Privada en el Sistema Nacional de Salud [1], publicado en diciembre de 2025, subraya que la gestión pública de los servicios sanitarios ofrece mejores resultados en salud desde una perspectiva de equidad y cobertura, especialmente en procesos de mayor complejidad y para colectivos vulnerables. Las revisiones de la literatura científica recogidas en el informe muestran que, en contextos donde se ha incrementado la privatización de servicios sanitarios, se han observado aumentos de la mortalidad evitable y peores resultados en indicadores clínicos frente a sistemas predominantemente públicos, sin evidenciar mejoras en eficiencia, acceso o calidad global de la asistencia.
En el informe del Ministerio se recoge una referencia explícita al “modelo Alzira”[2] como ejemplo empírico de gestión público-privada analizada con datos comparativos. El documento señala que un estudio que comparó los resultados del modelo Alzira de la Comunidad Valenciana para el periodo 2003-2015 con hospitales públicos de características similares observó que este modelo presentaba peores resultados en indicadores clave: mayores tasas de hospitalizaciones evitables, peor mortalidad por infarto de miocardio e ictus isquémico y menor eficiencia tecnológica en comparación con la provisión pública.
El informe destaca que la sanidad pública mantiene la preeminencia tanto en la utilización real de servicios sanitarios como en la preferencia de la población, especialmente en ámbitos como atención primaria, urgencias y hospitalización. El análisis señala que, pese al crecimiento del aseguramiento privado, la mayoría de la población confía en la sanidad pública para el tratamiento de condiciones graves y para una cobertura integral sin barreras económicas, reflejando un mayor nivel de equidad en el acceso y un uso más eficiente de recursos públicos en comparación con modelos con mayor participación del sector privado.
El reciente escándalo del Hospital de Torrejón [3], gestionado por el Grupo Ribera Salud, ha puesto de manifiesto prácticas y dinámicas de gestión que han generado una profunda alarma social y profesional, al hacerse públicas denuncias sobre selección de pacientes, priorización de la actividad más rentable, presión sobre los profesionales y posibles impactos negativos en la calidad asistencial.
Estas evidencias y algunos datos publicados últimamente justifican que la ADSP analice en detalle los conciertos en la Región de Murcia. Es razonable que las estrategias de gestión conocidas en el Hospital de Torrejón incrementen el escrutinio público sobre la actividad concertada del Grupo Ribera Salud en otros territorios, como la Región de Murcia, donde este grupo ha experimentado una expansión significativa en los últimos años y gestiona un volumen creciente de servicios financiados con fondos públicos.
La actividad sanitaria concertada en la Región de Murcia
En relación con la actividad concertada en la Región de Murcia, pueden identificarse cuatro elementos especialmente relevantes que justifican la necesidad de un análisis crítico y de mayor control público.
- Falta de planificación, control, seguimiento y transparencia: el Tribunal de Cuentas ha venido señalando de forma reiterada en distintos informes de fiscalización del sector público autonómico deficiencias estructurales en los procedimientos de concertación sanitaria, incluyendo carencias en la planificación, insuficiencias en los mecanismos de control y seguimiento de la actividad concertada, y debilidades en la justificación y evaluación del gasto [4]. Estas advertencias, formuladas a lo largo de varios ejercicios, evidencian problemas persistentes en las garantías del uso de fondos públicos y fueron el principal motivo que dio lugar a la creación en febrero del año 2025 de una comisión de investigación en la Asamblea Regional [5], orientada a analizar el funcionamiento de los conciertos sanitarios y a depurar responsabilidades políticas y administrativas.
Tras varias comparecencias, diversos grupos parlamentarios [6] han expresado quejas sobre la inoperancia y las dificultades de funcionamiento de la comisión de investigación de la Asamblea Regional. Estas críticas se centran, fundamentalmente, en la falta de remisión en tiempo y forma de la documentación solicitada al SMS, la escasa colaboración de la Administración sanitaria y las limitaciones reales para acceder a expedientes completos de contratación y derivación, lo que estaría obstaculizando el trabajo investigador de la comisión.
- Elevado gasto en conciertos: recientemente se ha publicado un análisis de la serie histórica del gasto sanitario público entre 2002 y 2023 [7]. La Región de Murcia, en contra de declaraciones oficiales [8], se sitúa entre las comunidades con mayor peso porcentual del gasto concertado, ocupando la quinta posición [9], solo por detrás de Cataluña, Canarias, Madrid y Baleares (ver gráfico 1).
Gráfico 1: Gasto en conciertos como porcentaje del gasto sanitario público de cada Comunidad Autónoma. Promedio años 2002-2023 (tomado de 8)

Es decir, la concertación en la región no es un fenómeno marginal, sino que parece una estrategia estructural de provisión sanitaria basada en la externalización, que se mantiene y consolida a lo largo del tiempo.
- Déficit sanitario en conciertos: resulta especialmente significativo el desajuste entre lo presupuestado y lo finalmente gastado en conciertos sanitarios, más elevado que el ya abultado déficit sanitario global. En 2024, el Servicio Murciano de Salud había presupuestado 93,2 millones de euros para actividad concertada, mientras que el gasto real ascendió a 182,6 millones, lo que supone una desviación del 96% respecto a lo previsto [10]. Este gasto se concentró en áreas asistenciales nucleares: 20,4% en hospitalización, 17,7% en pruebas diagnósticas y un10% a cirugía de pacientes en lista de espera. Un patrón de desviaciones presupuestarias tan elevadas cuestiona seriamente la planificación, la transparencia y la capacidad de control del gasto público en el ámbito de la concertación sanitaria.
- Mala calidad de las pruebas concertadas, ineficiencia y riesgo de sobrecoste: existen denuncias reiteradas deprofesionales del sistema público en relación con la calidad de las pruebas complementarias realizadas en el ámbito concertado. La mala calidad de los test (especialmente las radiológicas) provoca la repetición de la misma prueba en el sistema público con mucha frecuencia. Esta situación ha llevado a que el SMS pregunte sistemáticamente a lo/as profesionales hospitalarios si la prueba de imagen que se está solicitando es una repetición de una prueba realizada en la sanidad concertada. Que los datos no sean públicos hace sospechar que las tasas de repetición son elevadas y, por tanto, que probablemente existe un incremento del gasto, de los tiempos de espera y de la exposición innecesaria de los pacientes a procedimientos diagnósticos adicionales, que muchas veces pueden implicar doble radiación.
El posicionamiento progresivo del Grupo Ribera Salud en la Región de Murcia
En este contexto general ciertamente desalentador con la gestión de la actividad concertada y su incremento cuantitativo y cualitativo en la región, hay que decir que el Grupo Ribera Salud ocupa una posición claramente dominante dentro de la concertación sanitaria regional. Los conciertos con hospitales de este grupo supusieron un gasto de 30,8 millones de euros, con un incremento del 24% en los dos últimos años, muy por encima del incremento global del gasto en conciertos en ese mismo periodo (13%)10.
Este crecimiento no es casual ni puntual. El Grupo Ribera ha ido consolidando su presencia en la Región de Murcia mediante la adquisición progresiva de centros hospitalarios durante la última década, configurando una red de cuatro hospitales que concentran un volumen creciente de actividad concertada con el SMS.
Solo en 2024, los hospitales del Grupo Ribera realizaron de forma concertada para el SMS:
- Más de 50.000 pruebas diagnósticas.
- Más de 20.000 intervenciones quirúrgicas e ingresos hospitalarios.
- Actividad creciente en programas especialmente sensibles, como el inicio de mamografías del programa de cribado de cáncer de mama en el Hospital de Molina.
Este volumen de actividad sitúa al Grupo Ribera como un actor central del sistema sanitario regional, no solo en términos económicos, sino también asistenciales y de impacto poblacional.
El concierto singular del Hospital de Molina: urgencias, ingresos y adecuación clínica
Dentro del conjunto de conciertos del Grupo Ribera, recordemos una empresa que está bajo el escrutinio público por problemas graves de gobernanza, el Hospital de Molina presenta características especialmente relevantes desde el punto de vista el control de la adecuación asistencial.
Este hospital no solo concentra el mayor gasto concertado entre los centros privados de la Región, sino que mantiene un convenio singular por el cual atiende directamente las urgencias de la zona de salud de Molina y de otros municipios del Área VI (Alguazas, Lorquí, Ceutí, Las Torres de Cotillas y Archena), percibiendo por ello un canon anual de 1,74 millones de euros10.
En 2024, el Hospital de Molina atendió 36.900 urgencias. A diferencia de otros dispositivos concertados, y aquí está el riesgo, el centro tiene capacidad para decidir el ingreso hospitalario de los pacientes atendidos en urgencias, por los que cobra aparte, con la única excepción de determinadas urgencias traumatológicas que requieren intervención quirúrgica y derivación. Ese mismo año se registraron 3.010 ingresos desde urgencias, con un coste asociado de 420.000 euros en estancias hospitalarias.
Desde hace años, diversos profesionales sanitarios del Área VI han denunciado la existencia de ingresos “forzados” de pacientes con escasa complejidad clínica, una percepción ampliamente extendida en la práctica asistencial de la zona. Ante estas denuncias, la respuesta oficial del SMS a una solicitud de información realizada en 2022 indicó que, de 820 ingresos analizados entre 2021 y septiembre de 2022, solo 35 fueron considerados inadecuados (un 4,26%), siendo excluidos de facturación.
La divergencia entre los datos administrativos y la experiencia clínica de los profesionales plantea dudas razonables sobre los criterios de adecuación utilizados, la robustez del sistema de validación y la independencia del control, especialmente cuando existen incentivos económicos directos ligados al volumen de ingresos y la empresa Ribera Salud está bajo escrutinio público por malas prácticas de gestión sanitaria.
Conclusiones y exigencias
La ADSP-RM está preparando un informe más extenso sobre la actividad concertada regional, pero desde luego hay razones para aumentar la vigilancia pública de estas prácticas, así como denunciar la falta de rigor económico y salvaguardas en términos de justificación, calidad y transparencia
Por lo pronto, resulta imprescindible que la Consejería de Salud impulse:
- Comparecencia urgente del Consejero de Salud para explicar:
- La desviación del 96% en el gasto en conciertos sanitarios en el año 2024: son casi 90 millones de euros gastados por encima de lo previsto (250.000 euros al día):
- ¿Por qué esta desviación?
- ¿En qué se ha gastado?
- ¿Era actividad que no podía hacerse en los centros públicos?
- La falta de colaboración de la administración con el trabajo de la Comisión Especial de Investigación sobre derivaciones presuntamente irregulares del SMS a la sanidad privada. La opacidad y obstruccionismo denunciados por los grupos políticos de la Asamblea es inadmisible.
- La desviación del 96% en el gasto en conciertos sanitarios en el año 2024: son casi 90 millones de euros gastados por encima de lo previsto (250.000 euros al día):
- Una auditoría independiente sobre la adecuación de los ingresos hospitalarios desde urgencias en elHospital de Molina.
- Datos sobre la calidad y validez clínica de las pruebas diagnósticas concertadas y transparencia con las tasas de pruebas repetidas y el gasto asociado
- Revisión de los convenios singulares que otorgan capacidad de decisión clínica con implicaciones económicas directas a centros concertados como ocurre con las urgencias del Hospital de Molina
La concertación sanitaria exige control público efectivo, transparencia y evaluación clínica continua. Cuando estos elementos se debilitan, el riesgo no es únicamente presupuestario, sino asistencial y ético, comprometiendo la confianza de profesionales y ciudadanía en el sistema sanitario público.
[1] Accesible en https://www.sanidad.gob.es/organizacion/sns/docs/20251209_Informe_Sanidad_Privada.pdf Consultado el 13 de diciembre de 2025
[2] Comendeiro-Maaløe M., Ridao-López M., Gorgemans S., & Bernal-Delgado E. (2019). A comparative performance analysis of a renowned public-private partnership for health care provision in Spain between 2003 and 2015. Health Policy (Amsterdam, Netherlands), 123(4), 412–418
[3] Ver https://elpais.com/sociedad/2025-12-03/la-empresa-gestora-del-hospital-publico-de-torrejon-ordena-rechazar-pacientes-para-ganar-mas-hacemos-actividad-que-nos-perjudica.html
[4] Ver https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/tribunal-cuentas-detecta-derivaciones-irregulares-sanidad-privada-region-murcia_1_11559715.html
[5] https://www.asambleamurcia.es/noticias/20250219/397133
[6] Por ejemplo https://www.voxespana.es/noticias/sanchez-la-falta-de-transparencia-del-servicio-murciano-de-salud-impide-a-esta-comision-investigar-las-contrataciones-en-la-sanidad-regional-20250505?provincia=murcia
[7] Accesibles en https://www.sanidad.gob.es/estadEstudios/estadisticas/inforRecopilaciones/gastoSanitario2005/home.htm
[8] Ver aquí, por ejemplo https://saludineroap.blogspot.com/2025/11/sanchez-habla-de-conciertos-veamos-los.html
[9] Ver https://saludineroap.blogspot.com/2025/11/sanchez-habla-de-conciertos-veamos-los.html
[10] Ver https://transparencia.carm.es/web/transparencia/conciertos-sanitarios

